
El BMS es el cerebro de la batería. Protege contra sobrecarga, sobredescarga, sobrecorriente y daños por temperatura. Un BMS básico ofrece lo mínimo. Un BMS de calidad añade balanceo de celdas (para que todas envejezcan de manera uniforme), lectura precisa del estado de carga (SOC) y comunicación estable con el inversor. Si el BMS falla, toda la batería falla, incluso si las celdas están en buen estado. Un BMS superior aumenta el costo, pero previene el deterioro prematuro.





