
| Modelo | TY-256V100A | TY-307V100A | TY-409V100A |
| Voltaje nominal | 256V | 307V | 409V |
| Capacidad nominal | 100AH | ||
| Voltaje de fin de carga | 292V | 350V | 467V |
| Voltaje de fin de descarga | 216V | 259V | 345V |
| Corriente de carga estándar | 50A | ||
| Corriente de carga máxima | 100A | ||
| Corriente de descarga estándar | 50A | ||
| Corriente de descarga máxima | 100A | ||
| Corriente máxima de pico | 150A | ||
| Comunicación | RS485/CAN | ||
| Interfaz de carga/descarga | Conector impermeable | ||
| Interfaz de comunicación | RJ45 | ||
| Material/Color de la carcasa | Meta/Negro | ||
| Tamaño/mm | 600*600*1400 | 600*600*1600 | 600*600*1800 |
| Peso/kg | 295 | 345 | 445 |
| Rango de temperatura de trabajo | Carga: 0℃-50℃ / Descarga: -15℃-60℃ | ||
En el panorama de las energías renovables, en constante evolución, la batería de fosfato de hierro y litio de alto voltaje se destaca como un elemento revolucionario, ofreciendo una fiabilidad y eficiencia inigualables para las necesidades energéticas actuales. Esta innovadora tecnología aprovecha la estabilidad de la química del fosfato de hierro y litio para proporcionar un rendimiento de alto voltaje que supera a las alternativas tradicionales, lo que la hace ideal para aplicaciones residenciales, comerciales e industriales. Gracias a su estabilidad térmica superior y su larga vida útil, la batería de fosfato de hierro y litio de alto voltaje garantiza a los usuarios un suministro de energía constante sin los riesgos asociados a las variantes volátiles de iones de litio. Ya sea para alimentar hogares aislados o para dar soporte a grandes instalaciones solares, esta batería facilita una transición fluida a la energía sostenible, reduciendo costes e impacto ambiental y maximizando el tiempo de actividad.
Partiendo de esta base, nuestra gama incluye configuraciones especializadas como la batería de litio de 256 V, diseñada para soluciones de almacenamiento de energía compactas pero potentes. La batería de litio de 256 V ofrece un perfil de voltaje equilibrado que se integra fácilmente con sistemas de gama media, proporcionando capacidades de carga y descarga rápidas para gestionar las demandas máximas de manera eficiente. Combinada con la robusta batería de fosfato de hierro y litio de 100 Ah, ofrece importantes reservas de energía en un paquete duradero, resistente a la sobrecarga y a los ciclos de descarga profunda. Esta combinación no solo mejora la escalabilidad del sistema, sino que también minimiza el mantenimiento, permitiendo a empresas y particulares centrarse en sus operaciones principales en lugar de preocuparse por la energía. Imagine una configuración donde el tiempo de inactividad se elimina prácticamente y la disponibilidad de energía se optimiza siempre: esa es la promesa de la batería de litio de 256 V en acción.
Para aplicaciones que requieren una densidad de potencia aún mayor, la batería de litio de 307 V eleva el rendimiento a nuevas cotas, ofreciendo mayor autonomía y una transferencia de energía más rápida para entornos exigentes como estaciones de carga de vehículos eléctricos o centros de datos. Complementando esta batería, la de litio de 409 V está diseñada para escenarios de ultra alta tensión donde la máxima potencia es esencial, como en proyectos de almacenamiento de energía a gran escala. Cada uno de estos modelos incorpora sistemas avanzados de gestión de baterías para monitorizar y proteger contra el sobrecalentamiento, garantizando así la seguridad y la durabilidad. La integración de los principios de almacenamiento de energía de fosfato de hierro y litio amplifica aún más estas ventajas, creando un ecosistema coherente que prioriza la sostenibilidad y la rentabilidad. Al elegir estas opciones de alta tensión, los usuarios acceden a una solución preparada para el futuro que se adapta a las crecientes necesidades energéticas sin necesidad de reemplazos frecuentes.
Profundizando en las ventajas, la batería de fosfato de hierro y litio de 100 Ah constituye la base para expansiones modulares, permitiendo apilar unidades para obtener una capacidad personalizada. Esta modularidad es clave en los sistemas de almacenamiento de energía de fosfato de hierro y litio, donde la flexibilidad se traduce en ahorros reales: hasta un 50 % más de vida útil en comparación con las baterías de plomo-ácido, lo que se traduce en miles de ciclos de carga y descarga durante una década. La sostenibilidad ambiental está integrada en el diseño; estas baterías no contienen metales pesados, lo que contribuye a las iniciativas ecológicas al reducir la huella de carbono y los residuos. Para los usuarios comerciales, la ventaja principal reside en su funcionamiento silencioso y sus bajas tasas de autodescarga, ideales para sistemas de alimentación ininterrumpida que mantienen las operaciones en marcha las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Lo que realmente distingue a la batería de fosfato de hierro y litio de alto voltaje es su atractiva propuesta de valor: seguridad superior, escalabilidad y sostenibilidad en un paquete robusto. Desde la eficiencia de la batería de litio de 256 V en redes pequeñas hasta la potencia de la batería de litio de 409 V en entornos de alta demanda, cada variante está diseñada para ofrecer un rendimiento superior y una mayor durabilidad. Adopte esta tecnología hoy mismo y desbloquee el potencial para la independencia energética, el ahorro de costes y un futuro más verde. Gracias a la monitorización inteligente mediante indicadores LED y conectores seguros, el mantenimiento se vuelve intuitivo, lo que permite incluso a personas sin experiencia gestionar sistemas complejos con confianza. En una era donde la fiabilidad energética define el éxito, invertir en el almacenamiento de energía de fosfato de hierro y litio no solo es inteligente, sino esencial para prosperar en un mundo sostenible.




